De la productividad a la sobrevivencia empresarial

Amado Fuguet V.

“En lugar de enfocarnos en aumentar la productividad, tenemos los esfuerzos y energías en no bajar la santamaría”.

La frase de Jorge Roig, quien acaba de entregar la presidencia de Fedecámaras, es reflejo fiel de lo que vienen expresando productores agrícolas, industriales y empresarios de diversos sectores en reuniones de todo tipo, tanto dentro de los gremios, como en intercambios con otros sectores.

Dibuja la crisis recesiva que se ha ido agravando este año, ante las dificultades para encontrar materia prima e insumos tanto dentro como fuera del país, y que ha llevado a las empresas a desarrollar una gestión gerencial de sobrevivencia.

“Estamos estirando los inventarios”, es una frase común que venimos escuchando a gerentes de distintas áreas de producción. “Estamos a la espera de que llegue el barco para prender de nuevo los equipos”,  manifiestan otros. “Ojalá llegue alguna gandola desde Ciudad Guayana”, expresan algunos.

Trabajar a media máquina, suspender líneas de producción temporalmente, modificar procesos, sacrificar calidad, sustituir insumos, son decisiones que han tenido que tomar muchas empresas en el contexto precario de la economía venezolana.

Los trabajadores se percatan de esta realidad y, cuando existe con ellos una comunicación asertiva de parte de sus gerentes, se incorporan –en unos casos más, en otros menos- a colaborar para que la sobrevivencia no llegue al escenario de cierre.

Esta inevitable gestión gerencial de la sobrevivencia, sin embargo, no debe significar el abandono definitivo del concepto de productividad que en algún momento habrá que recuperar y promover precisamente para superar la crisis.

Pequeñas historias en la organización

Amado Fuguet V.

Las empresas e instituciones van construyendo el guion de su propia historia y van anticipando los episodios que quieren convertir en realidad hacia el futuro.

Éxitos, fracasos, errores, avances, desencuentros, oportunidades aprovechadas o descartadas, cualquiera de estas u otras circunstancias, forman parte de algo que debe ser contado. No sólo como registro de acontecimientos, sino como momentos que dejan lecciones.logros

Las pequeñas historias que protagonizan individuos y equipos, lo que dicen y hacen, van configurando la narrativa que forma parte de una historia mayor.

Los protagonistas muchas veces las cuentan, las comparten. Pero es un gran reto para los gerentes y para quienes manejan las comunicaciones inernas, identificarlas para que la organización las conozca. A veces se detectan los grandes acontecimientos, pero generalmente se descuidan los más pequeños, que no por eso tienen menos significado.

Siempre existe la posibilidad de determinar si estas historias están vinculadas a comportamientos que son el reflejo o no de los valores de la organización. Si ayudan a impulsar la estrategia, si promueven los propósitos operativos, si afianzan la cultura deseada o si estimulan un mejor clima interno; es lo que hay que determinar para que cada historia tenga sentido como narrativa.

La comunicación interna se nutre de lo que van protagonizando cada grupo o cada individuo en los procesos, especialmente si van sembrando aprendizaje organizacional. Los mensajes logran un mejor anclaje cuando tienen una historia detrás.

Los trabajadores como actor clave en la reindustrialización

Amado Fuguet V.

 

Uno de los retos que se han planteado los industriales venezolanos es incorporar a distintos sectores de la sociedad a sumar ideas que faciliten la viabilidad del planteamiento contenido en Visión Venezuela Industrial 2025.

Entre ellos figuran en primer plano los trabajadores actuales y potenciales. Gerentes, profesionales, técnicos y obreros, son protagonistas fundamentales del diseño y ejecución de las iniciativas que se deriven de la hoja de ruta que los empresarios están promoviendo para reindustrializar e industrializar a Venezuela.

La reindustrialización representa grandes ventajas para los trabajadores (Foto cortesía El Nacional)

La reindustrialización representa grandes ventajas para los trabajadores (Foto cortesía El Nacional)

Ello requiere que no sólo los dirigentes gremiales nacionales, regionales y sectoriales establezcan procesos de intercambio con los trabajadores. Implica que en cada empresa sus directivos y líderes compartan el porqué, el qué y el para qué de las propuestas contenidas en este proyecto.

Al fin y al cabo, un proceso de modernización y crecimiento del aparato industrial se traduce en mayores oportunidades de empleo digno, visto no sólo como un conjunto de beneficios, sino también como una vía de realización técnica y profesional.

La gente en las organizaciones requiere orientación sobre lo que significa una industria sólida que en su conjunto genere beneficios a la sociedad y al ciudadano en su rol como trabajador, consumidor o emprendedor.

La idea es que puedan sentirse integrados y motivados a participar, para lo cual deben ser escuchados, ya que sus puntos de vista pueden enriquecer este proceso que implica un enfoque inclusivo.

También los futuros trabajadores que están en proceso de formación entran en este alcance, pues la juventud es la que impulsará los cambios que se requieren para que esta visión sea posible.

Siembra de valores en la juventud

Amado Fuguet V.

Con un entorno tan duro y hostil duro como el que viven los jóvenes venezolanos, donde las oportunidades lucen escasas y la violencia hace de las suyas, pareciera que su alternativa inevitable es buscar otros destinos o abandonar la formación que les lleve a delinear un futuro productivo y constructivo.

Es en ese contexto donde toman relevancia las iniciativas de empresas, organizaciones no gubernamentales e individuos que buscan promover valores y respaldar a jóvenes que quieren convertir sueños en realidades.

Una de ellas es la Asociación Venezolano Americana de la Amistad, que acaba de realizar una emotiva asamblea anual, protagonizada y animada con frescura y originalidad por sus propios jóvenes becarios del programa Excelencia AVAA.

Jóvenes Avaa

La Asamblea de AVAA en una selfie.

La emoción y compromiso que reflejan los estudiantes universitarios de medianos y bajos recursos económicos, con índices destacados de rendimiento en sus años de carrera en universidades públicas y privadas, se mezcla con un nítido mensaje de esperanza en su porvenir y el del país.

Y ello es consecuencia de que ProExcelencia AVAA acompaña la beca con programas y actividades que permiten formarlos con valores asociados al progreso y a la responsabilidad social, y que además fortalecen sus competencias profesionales y personales.

El  programa respalda a 250 estudiantes en la Gran Caracas, y ahora se extenderá al interior del país para seguir ampliando su alcance.

Esta es una de tantas iniciativas que se están desarrollando en Venezuela, auspiciando la siembra de valores en la juventud, y que constituyen un modelo de lo que es posible construir en nuestro país. Nos indica que no es cierta la prédica de que todo está perdido.

La gestión de proyectos en entornos complejos

Amado Fuguet V.

Hemos comentado en varias oportunidades cómo las circunstancias del entorno están afectando el desarrollo de proyectos vitales para las empresas.

Las agendas de los gerentes encargados se llenan de problemas que van desde la imposibilidad de tener acceso oportuno a las divisas para adquirir suministros importados, pasando por los retrasos que causan los racionamientos eléctricos, hasta el encarecimiento mismo del proyecto en la medida en que el cronograma de ejecución se ve afectado por la inflación.

Pero hay otra cuestión que preocupa cada vez más: el comportamiento de la gente que participa en su ejecución.

Cuando la organización desea introducir una nueva maquinaria o un sistema que transforma los procesos y la forma de trabajar a los que la gente ha estado acostumbrada, el líder encargado del proyecto tiene la misión de lograr que las personas que en él participan –y las que se verán impactadas- acepten el cambio y se comprometan con  él. Deben ocuparse de comunicar y preparar al personal.

Si el gerente ha vencido las primeras resistencias, debe mantener el estado de ánimo del  equipo, lo cual es un reto en condiciones normales. Pero en un entorno adverso se convierte en un desafío mayor. Con los retrasos, la moral baja. Con las incertidumbres,  disminuye el desempeño.

Esto obliga a que el liderazgo organizacional preste mayor atención a la gestión del cambio,  no como un simple mecanismo de apoyo al proyecto, sino como una plataforma que les ayude a mantener el ritmo y el compromiso de la gente en tiempos adversos, factor tal vez más importante que la valiosa maquinaria de punta que no llega por los incumplimientos de la administración cambiaria.

Lo que la crisis comunica en las empresas

Amado Fuguet V.

Los hechos tienen un significado. Así como las palabras y los gestos transmiten, la realidad genera mensajes que son percibidos y luego interpretados según el punto de vista de quienes resultan impactados.incertidumbre crisis

En las empresas manufactureras venezolanas, por ejemplo, no hay punto en la cadena de valor donde los gerentes y trabajadores no puedan ver las repercusiones de la crisis.

Quienes están encargados de procurar los insumos y materias primas tienen cada vez más dificultades para cumplir sus objetivos. No encuentran en el mercado nacional lo que se necesita porque sus proveedores locales, no están produciendo lo necesario, bien porque son empresas estatales improductivas, o bien porque también les afectan los mismos problemas.

También los departamentos de Finanzas se frustran porque no logran obtener las divisas que Procura necesita para pagar a los proveedores internacionales.

Las áreas operativas observan cada vez con más frecuencia que baja la producción, unas veces por falta de materia prima, otras por falta de repuestos para las maquinarias y también por el ausentismo laboral, o por las fallas de suministro eléctrico.

La gente de Almacenes y Despacho no recibe productos de Planta para atender las  peticiones casi imposibles de cumplir que recibe de Ventas. Y los que gestionan el transporte observan que las flotas propias o de terceros no ruedan, por su obsolescencia o por falta de repuestos.

Además, los departamentos administrativos ven que cada vez crecen los trámites y las inspecciones regulatorias.

¿Qué transmite todo esto? Incertidumbre. ¿Y qué genera? Frustración y conflictos.

Los líderes, en consecuencia, deben no solo gestionar esta cruda realidad en los procesos, sino orientar, integrar y estimular la motivación de la gente en la organización. Aunque sea para sobrevivir.

Los trabajadores como comunicadores

Amado Fuguet V.

Cuando se gestionan los procesos de comunicación interna en las organizaciones, una de las razones por las cuales no se logran los resultados deseados está relacionada con la práctica de considerar a los trabajadores simplemente como audiencia.

En realidad, todos quienes hacen vida en las empresas e instituciones son interlocutores, lo que implica un enfoque más integral. tarabajo y comunicación

Asumir que se trata simplemente de “público”, aunque se le defina como clave,  limita las posibilidades comunicacionales. El carácter pasivo que supone, hace que se le considere solo como un receptor de información.

En realidad, el trabajador es un actor activo dentro de los procesos comunicacionales. Escuchan, es cierto, pero también necesitan ser escuchados.

Son voceros naturales. Intercambian ideas, opiniones, afirmaciones, inquietudes. Lo hacen con sus compañeros, pero también con sus supervisores y con todos con  quienes conviven.

También generan mensajes cuando callan. Igualmente lo hacen a través de su comportamiento.

Quienes están a cargo de dirigir las comunicaciones internas, así como quienes tienen responsabilidades gerenciales y de jefatura, pueden lograr mayor efectividad en su gestión cuando asumen un paradigma que identifica a los trabajadores como comunicadores en su sentido más amplio.

Las conversaciones en las organizaciones son protagonizadas por todos. Tanto las formales como las informales.

No hay que olvidar que incluso, los trabajadores también comunican en los ámbitos externos, las experiencias que viven dentro de la entidad donde laboran.

Por eso es importante comprender y cultivar este rol, que no es exclusivo de quienes supervisan.

¿Por qué es relevante el diagnóstico de la comunicación interna en las organizaciones?

Amado Fuguet V.

Para que un plan de comunicación interna esté mejor concebido, es muy conveniente contar con un diagnóstico. Se trata de un proceso complejo que implica un esfuerzo (y una metodología apropiada), pero es muy necesario.

A través de encuestas, grupos de enfoque, entrevistas, observación y análisis, se pueden obtener conclusiones generales y específicas sobre los procesos comunicacionales de una organización.Instrumentos de medición

Esta evaluación, a través de un conjunto de variables, permite conocer la madurez comunicacional de una organización,  la efectividad de sus medios, las características del comportamiento dialogante de los gerentes, jefes y grupos, así como la percepción que tiene el personal sobre el intercambio y contenido de mensajes.

Al indagar hasta qué punto la gente se siente debidamente orientada e informada, se puede obtener data y tendencias que facilitan conocer si los temas estratégicos, operativos, y aquellos asociados a la cultura organizacional y a los asuntos que atañen a los individuos, son apropiadamente gestionados.

Diagnosticar si la comunicación genera integración y motivación es también valioso para planificar iniciativas apropiadas.

Y uno de los aspectos que debe ser auscultado es el grado en que la gente se siente escuchada, si sus ideas y opiniones son consideradas, si sus inquietudes son abordadas y si sus dudas son aclaradas.

El diagnóstico, sobre todo si se fundamenta en encuestas, permite contar con indicadores de gestión comunicacional, que ayudan a establecer metas dentro de los objetivos que se establezcan en el plan de comunicación interna que se diseñe.

El talento se va justo cuando es más necesario en las empresas venezolanas

Amado Fuguet V.

La pérdida de confianza en el país se posiciona como el factor determinante para emigrar, lo que incide en la ya mermada productividad de las organizaciones.

En el portal efectococuyo.com se publicó recientemente una infografía que resume el perfil del venezolano emigrante.

En el portal efectococuyo.com se publicó recientemente una infografía que resume el perfil del venezolano emigrante.

Son diversos los factores que asedian la supervivencia de las empresas venezolanas. Las regulaciones excesivas, las expropiaciones e intervenciones, la falta de insumos y materias primas, la inestabilidad económica o la inseguridad jurídica, hacen mella en la productividad, y por lo tanto en los resultados.

Pero uno de los fenómenos del entorno venezolano que está erosionando el rendimiento empresarial es la pérdida del talento. No se trata de lo que ocurría en otros tiempos, cuando había competencia para captar a los mejores. Es la cada vez más frecuente deserción de profesionales, técnicos y gerentes. Y la razón más encontrada es que han perdido la confianza en el país y emigran.

Se observa tanto en quienes apenas comienzan la carrera como en aquellos que han acumulado conocimientos y experiencias, tanto por estudios realizados como por carrera dentro de las organizaciones.

La gente se va porque la inseguridad, la inflación, la escasez y la pérdida de calidad de vida son un estímulo para hacerlo, con todo y los riesgos que constituye empezar de nuevo en otras latitudes.

Y también lo hace porque teme que las empresas donde trabajan pueden sucumbir ante el acoso del entorno. Existe un clima de incertidumbre cada vez más palpable.

Es todo un reto el que tienen los líderes empresariales para contener la fuga del talento, más aún cuando es precisamente en estas circunstancias en las cuales más necesita de los mejores para afrontar un contexto de tanta complejidad, como es el caso venezolano.

La participación en la toma de decisiones impacta en su ejecución efectiva

Amado Fuguet V.

Uno de los procesos que reflejan el carácter de la cultura organizacional es el de la toma de decisiones.PARTICIPACION

En la medida en que quienes pertenecen a una unidad o a un equipo de proyecto  tienen voz para definir acciones o rumbo a seguir,  en esa misma medida se puede considerar que en la organización es abierta. La escucha tiene un peso dentro de esa cultura. Y más aún si, además de voz, hay voto.

Una de las ventajas directas de la participación es que quienes están involucrados en algún aspecto de una decisión, se sienten mayor identificados. Vale decir que si se tomaron en cuenta sus ideas o argumentos, la sentirán como propia.

Y esta circunstancia está estrechamente ligada a la motivación. Cuanto mayor es el sentido de propiedad de una decisión, se incrementa notablemente su interés en la ejecución, lo que puede llevar a una mayor productividad.

Existen diversos estudios organizacionales que indican que quienes participan, comprenden mejor la situación o problema,  y por lo tanto entienden con mayor propiedad las razones, los beneficios y las implicaciones que pueda tener la medida adoptada.

Al tener legitimidad, crece la probabilidad de que el equipo que se siente dueño de la decisión, genere presión social sobre quienes puedan tener resistencia o poco compromiso con la ejecución.

Por supuesto que debe existir honestidad y transparencia por parte de los líderes, pues puede ser contraproducente que mediante una supuesta participación se trate de manipular al grupo para que respalde una decisión indeseable.

La comunicación abierta, donde prevalece el compartir y el escuchar, fortalece una cultura caracterizada por el buen desempeño y un clima apropiado para trabajar.